
Cólicos y reflujo en bebés: qué es normal y cuándo consultar
Que un bebé llore mucho por las tardes o eche leche después de las tomas es muy frecuente y, casi siempre, normal. Los cólicos del lactante afectan a uno de cada cinco bebés en las primeras semanas y el reflujo es más habitual hacia los 4 meses. Los dos suelen mejorar con el tiempo, pero no tenéis por qué pasar esas semanas solos: la fisioterapia pediátrica os ayuda a que tu bebé esté más cómodo y os da herramientas para calmarle. Te contamos cómo reconocerlos, cuándo ir al pediatra, cómo te ayuda el fisio y qué puedes hacer en casa.
Qué es el cólico del lactante
Hablamos de cólico del lactante cuando un bebé sano llora o está irritable durante ratos largos, sin una causa clara y sin que consigas calmarlo, y además come bien, gana peso y no tiene fiebre. Así lo definen los criterios de Roma IV, que usan los pediatras de todo el mundo.
Lo que suelen contar las familias:
- Llora a la misma hora, a menudo a última hora de la tarde o por la noche.
- Se pone rojo, encoge las piernas hacia la tripa y aprieta los puños.
- No se calma aunque esté comido, limpio y en brazos.
- Entre crisis, está bien: come, duerme y se le ve tranquilo.
No se conoce una única causa. Se relaciona con un sistema digestivo y nervioso que aún está madurando, con los gases y con lo difícil que le resulta al bebé calmarse solo. Lo importante es que no significa que tu bebé esté enfermo ni que lo estés haciendo mal.
Qué es el reflujo del bebé
El reflujo es la subida de leche del estómago hacia la boca. En los bebés es muy frecuente porque la válvula que cierra el estómago aún es inmadura, el estómago es pequeño y pasan mucho tiempo tumbados con una dieta solo líquida.
Cuando el bebé echa leche pero está contento, come bien y gana peso, se considera normal. Es lo que muchas familias llaman «bebé regurgitador». Suele ser más frecuente hacia los 4 meses y, en la mayoría, desaparece antes del año, cuando ya se sienta y come sólidos.
Hablamos de enfermedad por reflujo solo cuando causa problemas: no gana peso, rechaza las tomas, tiene dificultad para respirar o hay sangre. Eso lo valora el pediatra. Las guías pediátricas insisten en algo importante: el llanto o la irritabilidad, por sí solos, rara vez se deben al reflujo, y no recomiendan dar medicamentos para el ácido a bebés sanos que solo lloran o echan leche.
Checklist: ¿qué le pasa a tu bebé?
Marca lo que ves en tu bebé. Si marcas algo de la segunda lista, consulta con tu pediatra antes de nada.
Checklist interactivo
¿Qué notas en tu bebé?
Señales para ir al pediatra
Cuándo ir al pediatra
Consulta con tu pediatra si notas cualquiera de estas señales:
- Fiebre, o el bebé está decaído, muy adormilado o le cuesta despertarse.
- Vómitos verdes, con sangre o «en escopetazo», con mucha fuerza.
- No gana peso, rechaza las tomas o se atraganta mucho al comer.
- Sangre en las heces, diarrea o la tripa hinchada y dura.
- El llanto es muy agudo, débil o distinto al habitual.
- Tose mucho, hace pausas al respirar o le cuesta respirar.
- El reflujo empieza después de los 6 meses o sigue pasado el año y medio.
Ve a urgencias si un bebé de menos de 3 meses tiene fiebre, si le cuesta respirar, si vomita verde o si lo ves muy decaído.
Antes de cambiar de leche, añadir cereales al biberón o quitar alimentos de tu dieta si das el pecho, háblalo con tu pediatra. A veces está indicado, por ejemplo si sospecha una alergia a la proteína de la leche de vaca, pero no conviene hacerlo por tu cuenta.
Cómo te ayuda la fisioterapia pediátrica
Que los cólicos y el reflujo mejoren con el tiempo no significa que tengáis que aguantar sin más. Esas semanas pueden hacerse muy largas, y un fisioterapeuta pediátrico puede ayudaros a que tu bebé esté más cómodo y a que vosotros sepáis qué hacer cuando llora.
Trabajamos siempre en coordinación con el pediatra: si vemos alguna señal de alarma, os lo decimos para que lo valore.
- Valoración completa. Hablamos de cómo come, duerme y llora, y exploramos a tu bebé con calma: su postura, cómo se mueve, si gira la cabeza igual hacia los dos lados y si hay tensión en el cuello, la espalda o la tripa. A veces un bebé que llora mucho también se arquea o prefiere mirar siempre al mismo lado, y conviene detectarlo pronto.
- Tratamiento manual suave. Masaje abdominal, movilizaciones de piernas, cadera y tronco, y técnicas para soltar tensiones. Todo es suave y se adapta a cómo responde tu bebé. No hacemos manipulaciones bruscas.
- Posturas de confort. Os enseñamos cómo cogerle, colocarle después de las tomas y ayudarle a expulsar gases, y cómo sacar partido a los ratos boca abajo.
- Hidroterapia en el Baby Spa. Como complemento, podemos trabajar en la piscina del Baby Spa, con el agua a 32–34 °C y siempre con el fisioterapeuta. El agua templada y el movimiento suave suelen ayudar a que el bebé se relaje y libere tensión.
- Os enseñamos a hacerlo en casa. Practicáis el masaje y las posturas con nosotros hasta que os sentís seguros, para usarlos cada día en el momento en que tu bebé lo necesita.
- Seguimiento. Vemos cómo evoluciona, ajustamos las pautas y resolvemos vuestras dudas por el camino.
¿Cuándo merece la pena venir al fisio?
- Tu bebé llora mucho cada día y lo que probáis en casa no le calma.
- Se arquea, se pone rígido o parece incómodo en muchas posturas.
- Gira la cabeza casi siempre hacia el mismo lado o tiene una zona de la cabeza más plana.
- Tiene gases o estreñimiento con frecuencia.
- Queréis aprender el masaje y las posturas bien hechos, con alguien que os corrija.
- Estáis agotados y necesitáis un plan y alguien que os acompañe.
Revisión gratuita de tu caso
No tenéis que pasar los cólicos solos
Cuéntanos qué le pasa a tu bebé y un fisioterapeuta te llamará en menos de 24 horas para orientarte. Sin compromiso.
Qué puedes hacer en casa
No hay un truco que funcione con todos los bebés. Prueba con calma y quédate con lo que le va bien al tuyo. Si quieres, en la sesión te enseñamos a hacerlo paso a paso.
Para los cólicos:
- Contacto y movimiento suave: en brazos, piel con piel, en portabebés o meciéndolo despacio. El ruido blanco o tu voz también pueden ayudar.
- Masaje de la tripa: con las manos calientes y un poco de aceite, círculos suaves en el sentido de las agujas del reloj alrededor del ombligo. Hazlo cuando esté tranquilo, no justo después de comer.
- Piernas a la tripa: flexiona sus rodillas con suavidad hacia el abdomen y haz movimientos de «bicicleta». Puede ayudarle a expulsar gases.
- Boca abajo sobre tu antebrazo, con su cabeza en tu codo y tu mano sujetando la tripa. A muchos bebés esta postura les calma.
- Menos estímulos: luz tenue, poco ruido y menos visitas en las horas de más llanto.
Para el reflujo:
- Saca los gases a mitad y al final de la toma.
- Mantenlo incorporado en brazos un rato después de comer, mientras está despierto.
- Evita apretar la tripa con el pañal o la ropa y no lo muevas mucho justo después de la toma.
- Si toma biberón, revisa con tu pediatra la cantidad y la tetina. A veces ayudan tomas algo más pequeñas y más frecuentes.
- No fumes cerca del bebé ni en casa.
Para dormir, siempre boca arriba, en una superficie firme y plana, sin cojines, cuñas ni colchones inclinados. Las guías de sueño seguro lo recomiendan también en bebés con reflujo.
Cuidarte tú también
Un bebé que llora durante horas agota a cualquiera. Sentir cansancio, frustración o ganas de llorar no te hace peor madre o padre.
- Turnaos con tu pareja o con alguien de confianza en las horas de más llanto.
- Si te sientes desbordado, deja al bebé boca arriba en la cuna, sal de la habitación unos minutos y respira. Un bebé que llora en un lugar seguro está bien.
- Nunca sacudas a un bebé. Puede causarle lesiones cerebrales graves.
- Si el cansancio o la tristeza no se te pasan, coméntalo con tu matrona o tu médico de familia.
Cuando estés con energía, moverte también ayuda. En nuestras clases de ejercicio postparto puedes venir con tu bebé.
Fisioterapia pediátrica en Granada en Advanced Health
En nuestra unidad de fisioterapia pediátrica acompañamos a bebés con cólicos, reflujo, estreñimiento, tortícolis o plagiocefalia, y a niños con alteraciones neurológicas.
- Fisioterapeutas con experiencia en bebés, que valoran a tu bebé y hablan con calma de cómo come, duerme y llora.
- Sesiones con el fisioterapeuta dedicadas a tu bebé y a su ritmo.
- Os enseñamos el masaje y las posturas para que los hagáis en casa.
- Hidroterapia en el Baby Spa, cuando está indicada. Si quieres saber cómo es una sesión, te lo contamos en qué es el Baby Spa y para qué sirve.
- Hablamos con tu pediatra si hace falta.
Estamos en la Av. de la Ilustración, 101, local 3, en el Zaidín (Granada), junto al metro Dílar.
Preguntas frecuentes
¿Hasta cuándo duran los cólicos del bebé?
Suelen empezar en las primeras semanas y mejorar mucho a partir de los 2 meses. En la gran mayoría de los bebés han desaparecido hacia los 3–4 meses. Si el llanto empieza más tarde o no mejora, coméntalo con tu pediatra.
¿Cómo sé si mi bebé tiene cólicos o reflujo?
El cólico es sobre todo llanto intenso, a menudo a última hora de la tarde, en un bebé que entre crisis está bien. El reflujo se nota porque echa leche después de las tomas. Pueden darse a la vez. Si echa leche pero está contento y gana peso, suele ser normal. Ante cualquier duda, que lo valore tu pediatra.
¿Es normal que mi bebé eche leche después de comer?
Sí, es muy frecuente en los primeros meses y suele desaparecer antes del año. Consulta si los vómitos son verdes, con sangre o con mucha fuerza, si no gana peso o si rechaza las tomas.
Si los cólicos se pasan solos, ¿para qué ir al fisio?
Porque pueden durar semanas y hacerse muy duros. El fisioterapeuta valora a tu bebé, comprueba si hay tensiones o posturas que le incomodan y que se pueden trabajar, y os enseña masaje y posturas para que esté más cómodo. Además, salís con un plan y con alguien a quien preguntar.
¿Puedo elevar el colchón de la cuna si tiene reflujo?
No se recomienda. Las guías de sueño seguro aconsejan que duerma boca arriba en una superficie plana y firme, sin cuñas ni colchones inclinados, también si tiene reflujo. Después de las tomas, sí puedes mantenerlo incorporado en brazos mientras está despierto.
¿Necesito que me derive el pediatra para ir al fisio?
No hace falta para venir a un fisioterapeuta privado. Aun así, es importante que tu pediatra haya visto a tu bebé y descartado otras causas del llanto o los vómitos.
¿Dónde hay fisioterapia pediátrica en Granada?
En Advanced Health, en la Av. de la Ilustración, 101, local 3, en el Zaidín, junto al metro Dílar. Puedes contarnos tu caso por WhatsApp o con la revisión gratuita.
Revisión gratuita de tu caso
¿Tu bebé llora mucho o tiene reflujo?
Cuéntanos qué notas y un fisioterapeuta te llamará en menos de 24 horas para orientarte y explicarte cómo podemos ayudaros. Sin compromiso.
Fuentes
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- Rosen R, Vandenplas Y, Singendonk M, et al. Pediatric gastroesophageal reflux clinical practice guidelines: joint recommendations of NASPGHAN and ESPGHAN. J Pediatr Gastroenterol Nutr. 2018;66(3):516-554.
- Bennett C, Underdown A, Barlow J. Massage for promoting mental and physical health in typically developing infants under the age of six months. Cochrane Database Syst Rev. 2013;(4):CD005038.
- Dobson D, Lucassen PLBJ, Miller JJ, Vlieger AM, Prescott P, Lewith G. Manipulative therapies for infantile colic. Cochrane Database Syst Rev. 2012;(12):CD004796.
- Moon RY, Carlin RF, Hand I; Task Force on Sudden Infant Death Syndrome. Sleep-related infant deaths: updated 2022 recommendations for reducing infant deaths in the sleep environment. Pediatrics. 2022;150(1):e2022057990.
Contenido divulgativo. No sustituye a la valoración de tu pediatra ni de un fisioterapeuta.